
Cristina Nóbrega nace en Lisboa. Desde pequeña asiste al Conservatorio Nacional de Danza e ingresa en la Academia de la Música.
Descubre el Fado en su época universitaria, cuando asiste y conoce a Amalia Rodrigues en el memorable concierto del Coliseo dos Recreios.
Canta ocasionalmente en reuniones de amigos y Casas de Fados donde percibe la capacidad de su voz para despertar los sentimientos y emociones entre el público que la escucha.
A comienzos de 2008, resurge en ella con renovadas fuerzas la necesidad vital de cantar Fado. Todo sucede en menos de un año, cuando es invitada a grabar una maqueta para musicar el trabajo de unos amigos, y que al ser oída por una editora, apuestan inmediatamente por ella dando origen a su primer álbum "Palavras do Meu Fado" en septiembre de 2008, acompañada por la guitarra de Luis Ribeiro, la viola de Jaime Martins y el bajo de Joel Pina, todos ellos acompañantes de Amalia Rodrigues. Un álbum compuesto por quince temas clásicos de fados amalianos.
Estrena en Madrid el 14 de Septiembre de 2008, invitada por el Círculo de Bellas Artes en "La Noche Blanca" y es requerida por las más prestigiosas Casas de Fado para formar parte de su elenco.
En Mayo de 2009 es reconocida por la Fundación Amalia Rodrigues, con el prestigioso premio "Amalia Rodrigues, Revelación 2009". En este escaso espacio de tiempo, va contando sus intervenciones por éxitos tanto en Portugal como en el extranjero.
Con la necesidad de cantar temas propios, va conociendo a lo largo de estos dos años músicos y poetas que realizan para ella composiciones y poemas inéditos y junto con otros escogidos por la propia artista dan forma a su nuevo álbum “Retratos”, editado por Sony Music.
El compositor y productor Luis Pedro Fonseca, adaptó a las composiciones de Jose Fontes Rocha, Carlos Gonçalves, Mario Pacheco y Manuel Martins, a los poemas de Miguel Torga, Fernando Pessoa, Florbela Espanca, Cabral do Nascimento, Vasco Graça Moura, Antonio Gedao, Antonio Aleixo, Jose Fanha, Augusto Gil, Fernando Vieira, Reinaldo Ferreira y el propio Luis Pedro Fonseca. Temas originales que aguardaban una voz que les diera vida.
En este álbum, Cristina Nóbrega fué acompañada por la guitarra de Jose Manuel Neto, la viola de fado de Rogêrio Ferreira y el contrabajo de Pedro Festa. Además, tuvo el privilegio de grabar con la guitarra de Carlos Gonçalves dos temas por él compuestos para este disco.
Su perfeccionismo en los detalles, su sereno buen gusto y su elegancia personal crean un estilo propio dentro de la forma más tradicional del Fado, que se manifiesta en su forma de cantar, de sentir e interpretar todas las emociones que el Fado encierra.
Una voz dulce, madura y serena, llena de matices, la porosidad de una feminidad exultante y una cuidada puesta en escena cautiva en sus conciertos, haciendo que aquellos que aún no la conocen no la puedan olvidar.
Cristina Nóbrega tiene una voz con un timbre muy bonito y muy personal, es muy musical, frasea muy bien e interpreta muy bien el poema. Todas cualidades raras.
La selección de los poemas es excelente, ya sean del repertorio “clásico”, o ya sea de temas nuevos.
Opino que desde el punto de vista poético, es uno de los mejores discos de Fado de los últimos tiempos.
El acompañamiento de Ze Manuel Neto y de los demás músicos es excelente y da una gran seguridad a todo el álbum.
(...) Un gran disco de Fado, inteligente y sensible, como merece su talento.
Ruy Vieira Nery
El Fado también puede ser dulce como un beso aún por dar.
El Fado de Cristina Nóbrega sabe bien, sabe a Fado.
Manuel Halpem
Soy naturalmente sospechoso, desde el momento que Cristina Nóbrega canta letras de mi autoría.
Hecha esta declaración de principios, y sin que por eso este autor venga a enaltecerse así mismo, permítanme decir cuanto me conmueve su voz, tanto si canta fados ya conocidos y consagrados como cuando canta fados nuevos, como es ahora el caso.
En el Fado de Lisboa es difícil encontrar un punto de equilibrio entre los poetas populares y los poetas cultivados. No pretendo hacer ninguna crítica en cuanto a los primeros, a quienes debemos obras magnificas, pero me parece claro que actualmente el Fado evoluciona sobre todo gracias a los segundos. Y son estos los que predominan en este disco de Cristina Nóbrega.
Por eso, creo que puedo decir también, que la voz, la personalidad y el talento de Cristina Nóbrega es uno de los mayores descubrimientos que hice recientemente en el ámbito del fado de Lisboa. A todo eso, se suma una clara exigencia en la formación de su repertorio.
No se trata de “otra fadista más” con voz agradable y buenos recursos vocales. Cristina Nóbrega encontró una manera muy personal y muy bonita de “estar en el fado” y de hacer de esa presencia una afirmación existencial, Una razón de ser y de vivir.
Vasco Graça Moura